Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
No la está pasando nada bien la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su relación con los poderes fácticos en el movimiento de la 4T y el partido oficial Morena.
El problema no es menor, se trata de casos delicados relacionados a la megaindagatoria por el huachicol fiscal, los presuntos vínculos de Adán Augusto López con La Barredora y el origen de su riqueza, así como las reformas , como la Ley de Amparo.
Estos “poderes fácticos” no están a gusto con las implicaciones en las investigaciones judiciales del negocio ilícito multimillonario del contrabando y tráfico de combustible.
La autoridad hacendaria ha documentado la evasión de impuestos por huachicol fiscal por seis mil millones de pesos de solo dos buques tanque.
Pero estos “poderes facticos” en la 4T pretenden que estas investigaciones no vayan a fondo contra la red de complicidad de altos mandos militares, empresarios, el crimen organizado y figuras políticas de altas esferas de gobierno.
Son los mismos que se han empecinado en la permanencia del senador Adán Augusto López Hernández como coordinador de la mayoría de Morena en el Senado.
Se trata de una abierta desobediencia a la instrucción presidencial de que el exsecretario de Gobernación y exgobernador de Tabasco se abra y deje de intervenir en los proyectos legislativos de la presidenta.
Pero no, los “poderes fácticos” no solo le hacen frente a las instrucciones presidenciales, sino que le enmiendan la plana a la presidenta, y le imponen los términos de las reformas constitucionales.
Así ocurrió en un primer momento con la cláusula transitoria de la “retroactividad” de la Ley de Amparo, exhibiendo a Sheinbaum en la mañanera en la negativa del efecto retroactivo de la reforma, pero finalmente se la impusieron en la Cámara de Diputados.
Ricardo Monreal Ávila y Adán Augusto López Hernández, los coordinadores parlamentarios de Morena, impuestos por Andrés Manuel López Obrador como parte de la negociación entre las “corcholatas presidenciales”, obedecen a la línea de su benefactor político.
Al igual que la retroactividad de la aplicación de la Ley de Amparo, aprobada con una nueva redacción dictada por el ministro en retiro Arturo Zaldívar -el poder tras el trono de la SCJN- Monreal y Adán López habían bateado el periodo de la aplicación de la reforma contra el nepotismo político y no la reelección.
Los expriistas exgobernadores de Zacatecas y Tabasco, como presidenciables, no se mandan solos, ni tampoco le deben las coordinaciones parlamentarias a Claudia Sheinbaum. A un pobretón como a Noroña, bastaron una casita y una vida de fifí.
Los “poderes facticos” le han impuesto a la presidenta una redacción revolcada de la retroactividad de la reformada ley de amparo que no le gustó ni a la ministra en retiro y diputada federal Olga Sánchez.
“Al tratarse de una ley procesal, las etapas procesales concluidas que generen derechos adquiridos a las partes se regirán por las disposiciones legales vigentes al inicio de los procesos respectivos.
“Por lo que hace a las actuaciones procesales posteriores a la entrada en vigor del presente Decreto, de conformidad con la doctrina y la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se regirán por las disposiciones de este Decreto, sin que implique aplicación retroactiva ni afectación a derechos adquiridos, pues se trata de actuaciones futuras”. (Proceso 151025)
Detalla la reserva propuesta del diputado federal obradorista Hugo Eric Flores Cervantes, dictada por el ministro en retiro Arturo Zaldívar, depositar en los jueces del Bienestar aplicar la retroactividad de la ley de amparo para emitir sentencias en unos 200 mil expedientes, en defensa del interés de la autoridad.