Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Aunque el 2030 está muy lejano en el calendario político de la sucesión presidencial, cuando Claudia Sheinbaum cumplió un año el cargo, Alejandro Armenta se descartó.
Se trata de un anuncio un tanto precipitado como la misma sucesión adelantada donde Marcelo Ebrard está en el escalafón porque según sus cuentas, le toca por méritos.
Pero en política nada está escrito y los gobernadores son un factor de decisión regional en las nominaciones en el proceso interno del partido oficial, y los resultados cuentan.
En sus adentros, el mandatario estatal tomó en cuenta las actuales circunstancias políticas nacionales, y el reto que significa entregar buenos resultados de su gobierno.
Adquiere relevancia lo anunciado por el mandatario durante su acostumbrada conferencia de prensa mañanera, y seguramente no se despertó con ganas de iniciar su día descartándose.
Era lógico para los futurólogos de la política que el mandatario poblano planeara su legitima aspiración al proceso interno de Morena para competir por la nominación, posterior al anuncio del diputado federal Ricardo Monreal Ávila, de jubilarse pronto.
Acompañado de secretarios del gabinete estatal, frente a reporteros, aclaró Armenta no se distrae con proyectos personales y rechazó cualquier interpretación sobre aspiraciones nacionales: “pensar en grande no significa pensar en la grande”.
Es la primera vez que de manera pública el gobernador hiciera referencia a la sucesión presidencial en 2030 porque él no lo había manifestado explícitamente ni se lo habían pedido de manera pública sus seguidores, pero en radio pasillo se hablaba del tema.
Cinco años antes de elección presidencial, el gobernador puso énfasis en que no tiene interés en buscar la candidatura presidencial porque su único objetivo es cumplir con el mandato que le otorgaron los poblanos, y ese es el “sueño de su vida”.
“No estoy haciendo vaquita como el que saqueó al estado para hacer su campaña presidencial, todos lo sabemos”, se refirió así al difunto exgobernador Rafael Moreno Valle que cumplirá siete años de fallecido en el helicopterazo de aquel 24 de diciembre.
“Hacemos obra comunitaria, hacemos obras a una tercera parte del costo, compramos zapatos en Puebla, no hay moches, no hay milpas”, repitió el morenista al descartar cualquier posibilidad de competir por la nominación de la candidatura presidencial.
Políticos como los gobernadores hacen un balance de sus posibilidades, y en un momento en que Morena gobierna la mayoría de las entidades, cuenta con liderazgos legislativos y partidistas, y son muchos los tiradores, y muy prematuro cualquier pronunciamiento.
En este contexto, Armenta estaría más concentrado en la mejor operación política para las elecciones locales intermedias exitosas, así como en los distritos federales en 2027, para ganarse el apoyo federal y el control de la sucesión gubernamental sin sobresaltos.
Muy “temprano” para ir más allá de lo manifestado por el gobernador rumbo al lejano 2030, empero genera mayor interés en lo que ocurra en 2027, con la expectativa de mejores resultados de gobierno.