Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Fue Morena el partido que hizo realidad el deseo de José "Pepe" Chedraui Budib de convertirse en presidente municipal de la ciudad de Puebla, muy a pesar de los obradoristas de línea dura que le vieron más peros que a los marinistas y a los bartlistas.
La propia naturaleza en su condición de empresario le generaron condiciones para perfilarse en la contienda en 2024 en una ciudad con una fuerte influencia de ese sector clasificado en la nomenclatura social como la sociedad conservadora poblana, el voto duro panista.
Chedraui cambió de chaleco partidista porque el PRI se venía a pique – imparable, literal- y fue admitido como una apuesta ciudadana de un sector de Morena que gobernaba entonces el gobierno estatal de manera sustituta con Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
Las circunstancias políticas jugaron a favor de Chedraui porque el entonces candidato a la gubernatura Alejandro Armenta no tenía una propuesta ganadora para Puebla capital.
Pero, además, la negociación política de él con Ricardo Monreal Ávila y la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum, no le alcanzó para negociar la ciudad capital con uno de los suyos.
Alrededor de Chedraui se unieron contingentes relacionados con Morena que se aglutinaron en torno a los gobiernos de Miguel Barbosa y Sergio Céspedes, el morenovallismo en extinción con Tony Gali, el PVEM con Tony Jr.
Empero el principal motor de la decisión en la influencia en los votantes fue el sector empresarial agrupados de las diferentes cámaras y asociaciones empresariales.
Destaca el Grupo de los 100 Hombres de Negocios del estado que él lideró, y arrastró al sector privado identificado con "El Yunque" ligados a familias custodias que no se identificaban con el panista Mario Riestra Piña.
Uno de los enlaces importantes para lograr ese respaldo de los empresarios que tradicionalmente respaldan al panismo fue Francisco Rodríguez, que logró simpatías importantes con familias como los Rodríguez Regordosa, entre otras.
Pepe Chedraui está respaldado por un hibrido reunido en torno a Morena, partido frente a quien asumió el reto para comprometerse con una militancia, en la medida que entendió los tiempos de definiciones ideológicas y políticas.
Como presidente municipal, Chedraui se puso la camiseta de Morena y ha hecho frente a las necesidades complejas de una ciudad capital que parecería interminable satisfacer las crecientes exigencias de servicios púbicos, la seguridad y el ordenamiento económico
Acechado por el adelantado proceso sucesorio en su partido para las elecciones municipales de 2027, Chedraui no pierde la mística para gobernar con estilo propio, que le permite lidiar con quienes utilizan las necesidades de la ciudad para promover sus aspiraciones políticas.
Más allá de las decisiones políticas, presionado Chedraui por las campañas adelantadas en Morena para hacerse de la candidatura a la alcaldía por otras vertientes morenistas, que obviamente no lo quieren para reelegirse, deberá dar mejores resultados de gobierno.
Gobernando con éxito, con soluciones a exigencias ciudadanas como tapar los baches, mejorar la seguridad pública, y con servicios públicos eficientes, Chedraui Budib tendrá en los logros su mejor carta de presentación para hacer frente a la contienda intermorenista, si decide de manera explícita transitar por la nominación para buscar reelegirse en 2027.