Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
En Morena y los estrategas de comunicación del gobierno de la república están cometiendo los mismos errores del PRI y PAN, de culpar a la oposición de todo lo que ocurre en el país.
Fue en los sexenios de los gobiernos emanados del partido tricolor y el albiazul cuando le hicieron la campaña al entonces opositor tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.
Aquella campaña de desacreditación contra AMLO por ser “un peligro para México”, y aquella frase acusadora de “ya saben quién”, encumbró López Obrador y en el 2018 les ganó la elección presidencial.
Con siete años en el gobierno, la administración federal y en los estados de “primero los pobres”, todos los yerros que cometen y la delincuencia que los rebasa, culpan a los gobiernos del PRIAN, a Genaro García Luna o a Felipe Calderón.
Los escándalos de corrupción donde son protagonistas los mismos morenistas, también se lo atribuyen a los gobiernos del pasado.
La cuestionada honestidad del gobierno del 4T de Morena la encarna uno de los personajes más destacados del movimiento obradorista: Gerardo Fernández Noroña, hablando de humildad, honradez, austeridad república y poner en el centro a los pobres; Noroña, Andy, Adán, Gutierritos… simbolizan el descredito de la 4T.
El gobierno de Claudia Sheinbaum y el eco que hace de sus palabras los gobernadores guindas empieza a ser patético, al culpar a la oposición, al PRI, PAN y PRD de todas protestas y reclamos contra el oficialismo, y de esa manera los reviven para posicionarlos.
El gobierno de presunta izquierda, que en esencia es socialdemócrata como el PRI, incurre en el mismo discurso delirante al acusar una conspiración de la derecha internacional que alienta la intervención extranjera.
Se refieren así, desde Palacio Nacional, los palacios de gobierno de los estados, los ayuntamientos, de los congresos locales y los Poderes Legislativo y Judicial, al denunciar “la conjura” de la Generación Z, el movimiento del Sombrero, las madres buscadoras, las feministas… y detrás de ellos el PRI, PAN y PRD.
Así ocurrió con el megabloqueo carretero contra la inseguridad y la corrupción denunciada por los transportistas y los agricultores en su demanda para elevar el precio de la tonelada de maíz.
La secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, acusó de la protesta a intervención de la oposición partidista roja, azul y amarilla, reviviendo incluso al partido del sol azteca.
En catarsis delirante, el gobierno de la república, la cúpula de Morena y en el refugio de Palenque, Chiapas empiezan a ver una “conspiración de la derecha internacional” (sic).
Se trata del mismo discurso de sectores conservadores de la sociedad y del gobierno priista de la décadas de los sesenta y setenta que denunciaban que detrás de los movimientos estudiantiles, obreros y campesinos estaba la “internacional comunista” dirigida desde el Kremlin, en Moscú de la era soviética.
Solo falta que los priistas con chaleco de presunta izquierda de Morena (PRIMor) acusen al PRIAN de comerse a los niños morenitos, insultar a la morena del Tepeyac o de izar en el Zócalo la bandera de los EU.
Este 25 de noviembre, Día Internacional Contra la Violencia a las Mujeres, el Día Naranja, irónicamente, la primera mujer presidenta orden nuevamente amurallar su Palacio para no ver ni oír las exigencias de las mujeres violentadas.
Lo que pueda ocurrir este martes con la presencia del bloque negro -los halcones modernos de la 4T- servirá para denunciar a la oposición de la violencia; “los violentos”, la campañita mediocre sacada de las mazmorras de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS).
Los contingentes de la “izquierda” zombi en Morena, adoradores de AMLO, escupen para arriba, porque están aplicando el mismo sistema de terror y persecución que instrumentó el viejo régimen del PRI contra líderes e intelectuales como Valentín Campa, José Revueltas, Heberto Castillo…muchos priistas guindas represores con disfraz de “izquierda” están ahí, juntos, en una cohabitación promiscua de meretrices de la política.