Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
La integración urbana y el desarrollo de los sectores sociales de los municipios integrados por Puebla, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Cuautlancingo, junto con Atlixco y San Martín Texmelucan, concentran aproximadamente el 48% de la población total del estado de Puebla, donde el sector primario se encuentra en decadencia, el secundario con un crecimiento industrial ralentizado, frente al sector servicios en crecimiento; no obstante a pesar del incremento aunque mínimo del PIB, los índices de marginación y pobreza se han abatido en un 3% con respecto al 2018.
Así el desarrollo regional integrado por las principales ciudades o municipios del estado, en sus dimensiones económica, social, y ambiental, presentan políticas públicas que están dirigidas a impulsar un crecimiento sostenido, no obstante, las brechas o desigualdades continúan latentes, donde desafortunadamente se observan claras diferencias en la asignación de recursos para los sectores más ricos y menos para los marginados, con altos índices de pobreza. La creación de infraestructura es mucho más visible en las zonas opulentas a diferencia de las populares; es por ello que se demanda una coordinación de observancia del ejercicio presupuestal, tanto de la administración municipal, así como del gobierno estatal y federal.
La creación en el estado de un órgano regulador específico que promueva la equidad, igualdad, la seguridad y el bienestar social es necesario, para reducir las brechas entre las colonias populares, los fraccionamientos y en general entre todas las diferentes zonas urbanas en cada municipio; con el propósito de ejercer una mayor justicia social con una prosperidad compartida. Crear una cultura de oportunidades para todas y todos, independientemente de la posición económica, racial, profesional, y hasta partidista.
No se puede continuar con los privilegios descarados de otorgar mayores presupuestos para las regiones elitistas, y mantener estancado los sectores más populares en las ciudades. Hay que trabajar en una adecuada distribución y ejercicio del PIB para los municipios y las juntas auxiliares, desde la creación de infraestructura básica para los servicios públicos como el agua y alcantarillado, así como para la construcción de escuelas, alumbrado público, nuevas vialidades, como lo son los distribuidores viales, centros de salud, espacios recreativos, seguridad ciudadana, con atención a las y los jóvenes que presentan alguna adicción, hasta la aplicación de recursos para la limpieza y mantenimiento de ríos, áreas verdes, y protegidas promoviendo así un desarrollo sustentable integral en cada municipio.
Consientes que resolver las contradicciones presentes en el modelo económico capitalista es tarea de todos, se requiere de la participación del gobierno, empresarios, universidades y actores ciudadanos, en un entorno de programas y proyectos integrales para el desarrollo sostenible, desde la planeación urbana, hasta la creación de clústers industriales con tecnología de punta, sin descuidar el desarrollo de viviendas, universidades, centros comerciales, de servicios, y la
supervisión de una administración coordinada entre los tres niveles de gobierno, acciones que moderen el capitalismo salvaje, reduciendo la acumulación de la riqueza para unos cuantos, y protegiendo los derechos humanos fundamentales para tener una vida digna; así las contradicciones del desarrollo en las ciudades se pueden combatir, con la regulación y monitoreo de la aplicación de recursos, orientándolos a la justicia social y distribución de la riqueza más justa, y ordenada.