Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
La pregunta flotaba en el ambiente.
Era un encuentro de añosos periodistas que, por lo regular, “se las saben de todas, todas”.
Prudentes, como siempre, ninguno de los asistentes al encuentro se atrevía a ser el audaz en lanzar la primera provocación.
Casi por casualidad, uno de los asistentes dijo conocer al reputado abogado que, horas antes, fue atacado a balazos --el lunes 13 de octubre, frente a la presidencia del Tribunal de Justicia de la CDMX--, y que murió a los dos minutos del martes 14 de octubre del 2025.
Y entonces se desató el siempre inevitable choque de ideas.
“¡Carajo, a quién sorprende que si trataron de matar a Ciro (Gómez Leyva) y no pasó nada, porque no matar a un reputado abogado y tampoco pasará nada…!”, sentenció un segundo analista.
Y terció otro más cáustico; “¡Por eso atacan y matan a los críticos y opositores, porque no pasa nada, porque los gobiernos de Morena son parte central del Estado fallido; son la “peor tara” del Estado en donde ya no hay ni justicia ni leyes, ni reglas ni castigos para nadie...!”
Lo cierto, como saben, es que Ciro Gómez Leyva sobrevivió de milagro a un atentado porque tuvo el cuidado de viajar en un vehículo blindado, mientras que David Cohen fue atacado cuando caminaba por la calle, con dos escoltas que fueron sorprendidos.
Y es que en la calle –que es tierra de nadie porque el Estado perdió el control de las calles--, nadie puede proteger a nadie.
Y entonces apareció la voz sensata del debate.
“¡No mamen, a Ciro, al abogado Cohen y todos los que a diario son asesinados en las calles, los matan porque los criminales pueden matar de manera impune; los secuestran porque los secuestradores lo pueden hacer a su antojo y de manera impune, sin que le importe al Estado; porque desde 2018 el Estado mexicano entregó las calles al crimen organizado…!”
Y sin duda que ese es el centro del problema.
Y es que en el México de hoy no existen instituciones del Estado capaces de castigar a los criminales y defender a los ciudadanos.
En muchos casos, los gobiernos estatales y municipales, además de sus respectivas policías, están en manos de los cárteles criminales. Y, por si fuera poco, al destruir al Poder Judicial se abrió paso a los “narco-jueces”.
Sí, lo que tenemos en México es un Estado fallido en donde las instituciones encargadas de la impartición de justicia y del castigo al crimen son, en los hechos, socios de los criminales, a los que nunca van a perseguir y menos castigar.
Matones, matarifes y criminales de toda estofa a los que Morena y sus gobiernos “entregaron la plaza”, a cambio del financiamiento de campañas políticas con el dinero criminal.
Y parece un juego de palabras, pero en realidad se trata del juego perverso del populismo; entregar el poder político al poder mafioso.
Y es que, si en México los criminales matan, tiran cuerpos mutilados, secuestran, cobran piso, roban combustible, extorsionan y cometen los peores feminicidios, es porque con total impunidad, esas mafias pueden matar, desmembrar cuerpos, secuestrar, cobrar piso, robar combustible, extorsionar y cometer los peores feminicidios.
Sí, las bandas criminales actúan con total impunidad en todo el país, sea en municipios conurbados, sea en pueblos apartados; sea en las capitales más importantes o en las colonias más remotas y paupérrimas.
Y casi al final apareció la interrogante fundamental.
“¿Y por qué matar a un abogado reputado como David Cohen?”.
De nuevo la cascada de especulaciones que, en la mayoría de las ocasiones aterrizaron en una obviedad.
Al abogado Cohen no sólo lo asesinaron por lo que sabía y por lo que estaba por revelar –los intríngulis de la corrupción en Palacio y en Palenque--, sino que los autores intelectuales se aseguraron de mandar un mensaje que todo México y todos en el mundo pudieran ver; una ejecución ejemplar.
Un mensaje como el siguiente: “¡Así terminarán todos aquellos que se atrevan a enfrentar al poder del partido Morena y sus negocios familiares…!”.
Por lo pronto, nada ha pasado y nada pasara luego del crimen del abogado Cohen, como nada pasó con el atentado a Ciro Gómez Leyva, como nada ha pasado con los asesinatos de cientos de políticos y policías desde que López Obrador llegó al poder en el año 2000 en el antiguo Distrito Federal.
Sí, hoy la mafia del Cártel Morena es intocable e inatacable.
¿Lo dudan? Al tiempo.