Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
El partido político más joven con una década de existencia y con un maratónico ascenso al poder político, enfrenta con la misma velocidad una descomposición política e ideológica.
En las filas oficialismo inició un proceso impulsado por la llamada izquierda democrática para modificar la correlación de fuerzas internas y derrotar al viejo régimen del PRI.
La oposición está en Morena y ya se libra una batalla política e ideológica para echar del partido gobernante a los priistas que dominan las gubernaturas, controlan las alcaldías, los Congresos locales y las cámaras de diputados y senadores.
Una de las expresiones más nítidas del proceso de descomposición de Morena en su vida, y el predominio del viejo régimen del PRI es lo ocurrido en la junta auxiliar de Tomatlán, en Zacatlán.
Ese lugar de la Sierra Norte se registró una disputa por la representación distrital de Morena entre fundadores de ese partido, y los neoguindas del viejo PRI.
Urnas “embarazadas”, acarreo de votantes, eliminación de candidatos con un enfrentamiento verbal y físico en medio de gritos de “fraude” y “corruptos”.
Ciudadanos y militantes de Morena describieron el intento de manipulación electoral durante la asamblea convocada por dirigentes de ese partido para elegir representantes.
Los organizadores de la asamblea presentaron solo a tres aspirantes: Rocío Oloarte, René Fajardo y Berta Juárez, sin permitirle a ciudadanos proponer otros nombres.
Los llamados fundadores de Morena acusaron de “chapulines” provenientes de otros partidos, a quienes acusaron de pretender manipular la votación.
En las pugnas internas, los fundadores acusan a los recién llegados de haber “comprado” posiciones y de intentar desplazar a los militantes históricos.
Este hecho refleja la realidad en el partido oficial donde se ha librado un debate político e ideológico, como lo expuso el exdirigente de Morena en CdMx, sancionado por hacer pública su postura.
Se trata de Eduardo Cervantes Díaz Lombardo, un militante de Morena formador de cuadros políticos, quien explicó la manera en que avanza la nueva correlación de fuerzas entre los políticos del viejo régimen del PRI y la izquierda histórica desplazada.
En proceso de selección de candidatos de Morena a las presidencias municipales y a los congresos locales, son los gobernadores del viejo PRI que impulsan a los suyos y marginan a fundadores del movimiento de la Cuarta Transformación y de la izquierda histórica.
En Puebla, por ejemplo, los expriistas dominan todo: el Congreso local, las principales alcaldías y la estructura partidista, desde el consejo estatal hasta el comité estatal.
Son los expriistas los que avanzan en el control de los comités municipales y distritales desde el aparato gubernamental.
Cervantes Díaz Lombardo acusó que de 2018 a 202, en seis años con la presidencia en Morena Yeidckol Polevnsky y Mario Delgado desmantelaron por completo de manera intencionada los espacios de participación y los instrumentos de organización de los militantes de la base de Morena.
Con Polevnsky y Delgado el ámbito de las decisiones políticas se situaron en la cumbre de la élite burocrática y redujeron a su mínima expresión la participación de los militantes.
El periodo de casi medio siglo de lucha de la izquierda histórica contra el PRI, que todos sabemos qué pasó y qué efectos tuvo entonces la parte histórica, como signo de identidad del proyecto de transformación
En Morena hay una gran cantidad de miembros en el partido y en el servicio público, en la federación y en los gobiernos estatales que no comparten el proyecto de la 4T, y, por el contrario, más bien tienen la idea de refundar al viejo régimen del PRI en Morena.
De los gobernadores de Morena, la mayoría son del PRI, solo dos de ellos que vienen del movimiento: Alfonso Durazo, en Sonora, y Layda Sansores, en Campeche; los otros 9 “se afiliaron antier a Morena”,
Es evidente entonces que Morena es un híbrido ideológico y político, en donde la hegemonía se está inclinando a la ideología y la cultura política del viejo PRI, y eso es muy preocupante, angustiante e indignante, subrayó el morenista disidente.
Lo cierto es que dentro de Morena están predominando en métodos y una cultura política muy siniestra de acarreo y el clientelismo de voto por consigna.
