Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Con la actitud que asumió la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de culpar a Felipe Calderón por el asesinato del alcalde de Uruapan, a la morenista le faltó incluir a Waldos.
En Sonora, el gobierno de Morena de Alfonso Durazo tuvo su tragedia como la ocurrida en la Guardería ABC, tristemente ocurrió un incendio en la tienda Waldos que mató 23 personas.
Sorprendió la postura de Sheinbaum en la mañanera ante el asesinato del alcalde independiente -exmorenista Carlos Manzo Rodríguez- porque quien habló por ella fue maquinaria publicitaria infalible de Andrés Manuel López Obrador, de culpar al pasado.
Ante la tragedia y para no asumir la responsabilidad de la impunidad del crimen organizado para imponer la ley del plomo, la presidenta recurrió al mismo truco obradorista de culpar a Genaro García Luna con la “guerra contra el narco”.
Sheinbaum dejó de ser ella para ajustarse al guión que le redactó el operador de los bots para emprender en las redes sociales la campaña de lodo para evadir su responsabilidad.
Como parte del formato obradorista de culpar al pasado, nuevamente descargó su furia contra los medios de comunicación que se atrevieron a informar de lo ocurrido la noche del sábado 1 de noviembre.
En el discurso de la evasión de responsabilidades, del discurso del odio y la división, Sheinbaum echó la culpa a la “derecha”, a los “comentocratas”, “conductores” (sic) y concesionarios de medios de comunicación.
Todos son culpables de los asesinatos cometidos por la delincuencia organizada, menos el régimen de la 4T, y nuevamente recurre a la censura y campaña de odio contra los periodistas a los que dejan de acusarlos de “buitres” y “carroñeros”.
La presidenta y las mentes brillantes de la maquinaria propagandística y de la guerra sucia en las redes sociales no condenan a los delincuentes criminales ni los balconean; los culpables son la “derecha y los buitres, carroñeros y comentocratas de la prensa.
Dalia Villegas, reportera de Quadratín Michoacán, fue privada de la libertad por el secretario de Seguridad Pública, le arrebató el celular para borrarle imágenes de lo ocurrido en el Palacio de Gobierno donde irrumpió un grupo de jóvenes.
La reportera recibió golpes y denunció tortura de los policías a los jóvenes sometidos en la sede del Palacio de Gobierno, en Morelia.
¿A esos comentocratas, buitres de derecha se refiere Sheinbaum?, ¿por eso los apalean y censuran arrebatándoles el celular para impedir el ejercicio periodístico eliminando las imágenes de lo ocurrido?, así como lo hace Layda Sansores, gobernadora de Campeche.
Olvidan los actuales gobernantes que cuando fueron oposición tuvieron toda la libertad de convertir al presidente Carlos Salina de Gortari en el “chupacabras”, emprender una campaña para hacerlos el villano favorito, así como hacer escarnio de Raúl Salinas.
Como oposición, los ahora gobernantes convirtieron la masacre de Aguas Blancas en su bandera contra el régimen; utilizaron la tragedia de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, usándolo AMLO como bandera para la campaña presidencial.
Se les olvida a los gobernantes del uso que le dieron a la tragedia de la Guardería ABC que les costó la vida a los infantes en Sonora; o las denuncias reiteradas que hicieron de la Casa Blanca en el gobierno de Enrique Peña Nieto para colocarlo como el más corrupto.
Entonces la oposición en el PRD que fundaron Morena ¿no eran ni carroñeros, ni buitres, ni sus periodistas afines eran comentocratas?; ahora como gobierno son los campeones de la censura a las libertades democráticas.
Michoacán, que es uno de los estados baluartes de la izquierda electoral que ha gobernado por varios sexenios, pero enfrentan hoy una situación difícil por el avance de la delincuencia.
Morena les dio la espalda a los habitantes de Uruapan, dejándolos a merced de la delincuencia en diferentes puntos del territorio michoacano, con al poder de fuego y económico.