Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Septiembre, coincidentemente, ha sido el mes marcado por las tragedias, en Puebla han sido los sismos como los ocurridos un 19 septiembre de 2017, y la repetición con la misma fecha en 2022, con el catastrófico del 19 de septiembre en 2019.
Lo ocurrido en Ciudad de México con la explosión de una pipa de gas LP en Iztapalapa dejó 15 víctimas mortales hasta el corte del 15 de setiembre, con varios lesionados graves atendido en diferentes hospitales.
La pipa de gas LP se volcó, lo que provocó una fuga y la posterior explosión, con una expansiva que dañó decenas de automóviles que circulaban por la zona.
Inevitablemente lo ocurrido en el puente La Concordia, en los límites de CdMx y con el Edomex, trae a la menoría la tragedia ocurrida en San Juan Ixhuatepec, del Edomex, conocido como San Juanico, Estado de México.
Durante la madrugada del lunes 19 de noviembre de 1984, una ‘nube’ de gas licuado de petróleo (LP) se esparció por el ambiente, hasta que alcanzó la flama de una antorcha.
Una serie de explosiones devastaron San Juan Ixhuatepec (San Juanico) dejando 503 personas fallecidas, 926 con lesiones, 149 viviendas destruidas, 1 mil 358 con daños y hasta 60 mil personas evacuadas.
Cientos de familias seguían en sus casas, algunas dormían, cuando a las 5:40 horas el cielo se iluminó con el primer estallido que estremeció la zona hace 41 años.
El municipio que enfrentó una tragedia similar en la que estuvo involucrada la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ocurrió con la explosión de ductos en la colonia El Arenal de San Martín Texmelucan, el 19 de diciembre de 2010.
La causa de las explosiones y el posterior incendio fueron las tomas clandestinas de combustible que provocaron el derrame de miles de litros de combustibles como diésel y combustóleo que causaron la muerte de 30 personas, 52 heridos, 200 refugiados y daños en al menos 80 viviendas.
La petrolera mexicana volvió a la escena de la tragedia el 31 de octubre de 2021 en San Pablo Xochimehuacán, al norte de la ciudad de Puebla.
Una toma clandestina de gas que se activó y provocó la muerte de al menos 15 personas, además de numerosos heridos y daños materiales.
Una y otra vez, lo mismo en Puebla que en otras entidades ocurrían tragedias, primero por la falta de medidas preventivas, y la segunda, porque se multiplicaron los pinchazos a los ductos de Pemex por bandas huachicoleras para el robo de gasolinas y Gas LP.
El sistema de Protección Civil municipal durante el trienio de Enrique Doger Guerrero elaboró un atlas de riesgo porque cientos y miles de asentamiento irregulares existían en el derecho de paso federal de los ductos de Pemex, convirtiéndose en verdaderas bombas de tiempo.
Las siguientes administraciones municipales hicieron caso omiso de la creciente ocupación ilegal de terrenos para construir viviendas y bodegas sobre el derecho de paso, debido al desbordado crecimiento de la marcha urbana metropolitana.
Esta irregularidad en el crecimiento urbano debido a la indolencia de las autoridades de los tres órdenes de gobierno favoreció la actividad ilícita del crimen organizado que empezó a comprar casas y bodegas para extraer hidrocarburos con tomas clandestinas.
Eso ocurre en varios puntos de la ciudad capital, y el desinterés preventivo de los gobiernos y las actividades delictivas, causaron tragedias como la ocurrida el 31 de octubre de 2021 en San Pablo Xochimehuacán.
El problema como a la negligencia es mayor porque en la ciudad de Puebla y el municipio conurbados permiten la anarquía y el caos por la presencia de pipas de gas LP en el Centro Histórico y el primer cuadro de la ciudad en horarios de mayor tráfico vehicular.
Lo mismo ocurre en calles y avenidas de la ciudad capital y municipios metropolitanos por las que circulan tráileres y camiones con carga de materiales peligrosos y de alto riesgo a la población, ante la tolerancia e indiferencia de autoridades de vialidad.
Nuevamente la falta de prevención y la inexistencia de atlas de riesgo actualizados siguen siendo la causa de tragedias, como las ocurridas en CdMx, y en Puebla como en San Martín Texmelucan y San Pablo Xochimehuacán, relacionados con hidrocarburos de Pemex.