Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
“Que se vaya a la chingada el presidente”, respondió Gabriela Rosas, madre de Rafael Moreno Valle y suegra de Martha Érika Alonso, aquel 24 de diciembre de 2018.
Hasta la casa de la madre y el padre del exgobernador de Puebla acudió el senador Manuel Velasco Coello, dos horas después de “caer el indefectible helicóptero Augusta” donde murieron la gobernadora y el senador.
El exgobernador de Chiapas, senador del oficialismo, “apareció en la casa un par de horas después de la noticia catastrófica donde encontró abatido al matrimonio Moreno Valle Rosas, por la pérdida del hijo y la nuera.
Entró Velasco para ofrecerles una llamada de pésame del presidente, la madre le respondió: “Que se vaya a la chingada el presidente”.
La descripción de lo ocurrido lo escribe el periodista Ciro Gómez Leyva en el libro de reciente publicación “No me pudiste matar” (editorial Planeta 2025) en el que explica lo que vivió después del atentado, también un diciembre, el 15 de 2022.
El periodista trataba de explicarse quién había ordenado el fallido asesinato, y su pensamiento en busca de respuestas y de manera intermitente lo remitía la conversación que sostuvo con los padres de Moreno Valle, sobre lo que pudo haber sido un crimen de Estado.
Fue con la madre y el padre del exgobernador de Puebla Rafael Moreno Valle, quien con su esposa Martha Érika Alonso, gobernadora entonces de la misma Puebla, murió al caer el indefectible helicóptero Augusta en que viajaban a la Ciudad de México para comer con la familia el 24 de diciembre de 2018. Ciento treinta kilómetros rutinarios que hasta esa navidad nunca representaron problema, escribe Gómez Leyva.
Los visitó un domingo de mayo de 2019: “Lo que me distraía en el interrogatorio ministerial era la idea que ellos (los padres de Moreno Valle Rosas) repetían en aquel café (…):
Si fue un crimen de Estado, no sabremos lo que ocurrió, porque en los crímenes de Estado nunca se conoce a los autores y movernos no nos traerá de regreso a Rafa y Martha Érika.
Adquiere relevancia la referencia hecha por el periodista Ciro Gómez Leyva al referirse en su libro “No me pudiste matar” a los padres del exgobernador, fallecido junto con su esposa la gobernadora Martha Érika, palabras reveladoras desconocidas hasta esta fecha.
En el libro, no solo al referirse a la caía del helicóptero en el que viajaba el matrimonio Moreno Valle Alonso, sino respecto a su propio atentado, si fue un asunto de Estado, en ningún momento se menciona por su nombre al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Este 24 de diciembre se cumplirán siete años de la caída del helicóptero Augusta que le costó la vida a la gobernadora, al senador, a dos pilotos y al joven asistente del exmandatario estatal.
No se conocía, hasta ahora, una sola frase atribuida a los padres de Rafael Moreno Valle Rosas respecto a la muerte del senador, y sorprende la respuesta: “Que se vaya a la chingada el presidente”, así como la hipótesis de un “crimen de Estado” cometido contra la gobernadora electa, el senador, la tripulación y el asistente.
En 2023 la Fiscalía General del Estado informó se cumplimentado 10 aprehensiones, tres de ellos obtuvieron un amparo y fueron liberados, todos relacionados con la empresa Rotor Flight Services que daba mantenimiento a la aeronave modelo A-109 matrícula XEQBON.
Aquel 24 de diciembre de 2018 murieron Rafael Moreno Valle, Martha Érika Alonso, los pilotos Roberto Cope y Marco Antonio Tavera, así como Héctor Baltazar, asistente del senador, y ahora se sabe de la hipótesis familiar de un “crimen de Estado”.