Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
El viernes 10 el mundo latino -por cuestión de horario con relación a Europa- se despertó con la noticia del Premio Nobel de la Paz otorgado a la venezolana María Corina Machado.
Otra mujer -en la víspera- también fue noticia: Dina Boluarte, presidenta de Perú, destituida por “incapacidad moral permanente” para enfrentar al crimen organizado.
En este contexto la tercera aparición en el escenario estuvo a cargo de Claudia Sheinbaum Pardo, titular del Ejecutivo federal, quien antepuso fobias al sentido de género.
La presidenta del gobierno de la 4T, presuntamente de izquierda, apareció ese día en la conferencia mañanera y no felicitó a Corina Machado por obtener el Nobel de la Paz:
“Nosotros siempre hemos hablado de la soberanía y autodeterminación de los pueblos. No solamente por convicción, sino porque así lo establece la Constitución. Y me quedaría hasta ahí el comentario”, respondió sin aclarar la relación de un premio con la soberanía.
En seguida respondió a las preguntas a modo para referirse a la destitución como presidenta de Dina Boluarte.
“Y creo que (la destitución de Dina Boluarte) fue por unanimidad, ¿Verdad? Por destitución, pero nuestra insistencia en que se libere a (Pedro) Castillo y tenga un juicio justo", respondió.
“Saben que nosotros consideramos que fue un golpe de estado el que destituyó al presidente Castillo, nuestra solidaridad siempre con él”, puntualizó Sheinbaum, contrario a su postura de respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, para referirse a la Nobel de la Paz.
Llamó la atención que para evitar felicitar a la opositora venezolana María Corina Machado, apeló al respeto a la autodeterminación de los pueblos, incomprensible.
Se puede deducir que la presidente implícitamente evadió referirse a la ilegitimidad del gobierno de Nicolás Maduro, quien hasta la fecha no ha demostrado con actas de votación sea el presidente electo por la mayoría de los venezolanos.
Pese la postura del respeto a la autonomía y a la autodeterminación de los pueblos, el gobierno de México con Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia intervino con un rescate aéreo en Bolivia de Evo Morales, así como en el conflicto del gobierno ecuatoriano.
Es inaudito que un gobierno como el de Sheinbaum califique de un golpe de estado un asunto de los peruanos respecto a la remoción de Pedro Castillo, pero guarda silencio del fraude electoral y la represión al pueblo venezolano por oponerse al dictador sudamericano.
Está claro que el Premio Nobel de la Paz otorgado a la opositora a la dictadura de Nicolás Maduro molestó a las huestes morenistas en México y a la izquierda de línea dura estalinista en Latinoamérica en Cuba y Nicaragua, donde se ha impuesto la dictadura de “izquierda”.
La excandidata presidencial en Venezuela fue elogiada por ser una “figura clave y unificadora en una oposición política que antes estaba profundamente dividida, una oposición que encontró un terreno común en la demanda de elecciones libres y un gobierno representativo”, afirmó Jørgen Watne Frydnes, presidente del comité noruego del Nobel.
El Premio Nobel de la Paz 2025 no fue ni para el Dr. Simil (utilizado para vender sus productos) ni para el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Seguro eso no molestó a Morena.
Empero tratándose de una mujer presidenta, frente a una mujer opositora galardonada con el Nobel, no bastó el principio de género para Sheinbaum felicitarla, al anteponer el respaldo a un hombre, al dictador Maduro.
Contrastó la postura del gobierno mexicano con la manifestación de un hombre de izquierda como Gabriel Boric Font, presidente de la república de Chile.
Le siguieron las felicitaciones de los gobiernos de Ecuador, Argentina y Panamá, así como de Canadá y Europa.
Pero para la primera mujer presidenta optó por un “sin comentarios” respecto al Nobel de la Paz, y apeló a la soberanía y autodeterminación de los pueblos, mientras no sean Ecuador, Bolivia o Perú donde han enviados asesores, o petróleo a Cuba para respaldar a la dictadura.