Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
En menos de diez días de la marcha de la Gen Z y el movimiento del sobrero, una nueva protesta por la inseguridad pública se realizará el 24 de noviembre con un macrobloqueo carretero nacional.
No se trata de una conspiración de la “derecha internacional”, de los que “no quieren pagar impuestos” o una acción “de la oposición” contra Morena y la 4T, son los transportistas de carga hartos de ser víctimas de la delincuencia.
Acicateados por el hartazgo de ser víctimas por el robo al transporte de carga y de pasajeros en las carreteras de cuota y federales, los transportistas levantan la voz.
Además de ser víctimas de bandas delictivas en distintas vías carreteras, los transportistas denuncian la corrupción de la División Caminos de la Guardia Nacional, quienes extorsionan a los conductores, y actúan en complicidad con bandas de asaltantes.
Por estas razones de inseguridad en las carreteras del país, el lunes 24 de noviembre implementarán un macro bloqueo carretero para que el gobierno los escuche y ponga fin a la impunidad de la delincuencia que roba y mata en asaltos carreteros.
Convocados por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y el Movimiento Agrícola Campesino (MAC), transportistas paralizarán el país.
Los organizadores del macrobloqueo nacional carretero hicieron un llamado “a los transportistas y a la gente en general para que no salgan a carreteras el 24 de noviembre” porque harán bloqueos “para exigir mayor seguridad en nuestras carreteras”.
Las agrupaciones explicaron que la movilización no solo responde a las afectaciones que viven los transportistas, sino también a los riesgos que enfrentan todos los usuarios de las carreteras federales.
Testimonios recogidos por este reportero con transportistas de carga denuncian la complicidad de la GN División Caminos que en las carreteras les hacen el alto para las revisiones, y al conocer el tipo de carga que llevan, se los informan a los asaltantes.
Posterior a una revisión de la GN, kilómetros después son atracados por bandas de asaltantes, quienes ya tienen la información del tipo de carga que se transporta, obligando a los conductores a entregar las unidades, son privados de la libertad y asesinados por resistirse.
Las carreteras federales en territorio poblano están catalogadas como las más peligrosas: en comparación con 2024, Puebla aumentó cuatro puntos porcentuales en esta incidencia delictiva, pasando de 19.5 al 23.5 por ciento de casos totales en el país.
Michoacán y Veracruz en dos puntos porcentuales cada uno, y Guanajuato y San Luis Potosí en un punto porcentual cada uno.
Una de las vialidades catalogadas como más riesgosas e inseguras para los automovilistas y transportistas se extiende por la autopista México-Puebla-Veracruz, donde los atracos se han incrementado últimamente, se acuerdo a reportes periodísticos.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública informó que el país registró más de 24 mil robos a camiones nacionales de carga en 2024, lo que representó un incremento del 16 por ciento con respecto a 2023.
Sin embargo, más del 80 por ciento de estos atracos se concentra en carreteras de seis estados con desarrollo comercial y económico considerable: Estado de México (Edomex), Puebla, Guanajuato, Jalisco, San Luis Potosí y Veracruz.
El mapa de violencia en carreteras poblanas identifica tres en las que particularmente se concentran los ataques a transporte comercial y particular.
La autopista México-Puebla está considerada la vía más peligrosa; ahí se concentra el 30 por ciento de los robos en carreteras federales.
Los delincuentes utilizan desde falsos retenes hasta improvisados cierres de camino. Se reconocieron más retenes falsos en la autopista Puebla-Orizaba, denunciaron los propios transportistas.
Algunos choferes de carga pesada identificaron una patrulla apócrifa supuestamente perteneciente a la Guardia Nacional, División Caminos, en distintos tramos de esta carretera.
El gobierno de la 4T y el partido oficial quiere tapar el sol con un dedo del peligro de circular en las carreteras federales bajo el dominio de células de la delincuencia organizada.
Lejos de abatir los índices delictivos, le es más fácil al oficialismo calificar la inconformidad como una conspiración de la “derecha internacional”, “de la oposición” o culpar a Ricardo Salinas, Felipe Calderón o a Genaro García Luna.