Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
La escena del autobús de Ruta en llamas en el Bulevar 5 de Mayo y la 14 Orientes la tarde del martes 2 en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla, replicó las imágenes que sólo ocurren en estados como Sinaloa, Michoacán, Nuevo León o Tamaulipas.
Este hecho ocurrió a unos metros de Casa Aguayo -sede del Poder Ejecutivo estatal- en un incendio provocado por hombres encapuchados que acudieron a respaldar la protesta de las normalistas de Teteles.
El entorno de violencia el estado había iniciado el lunes 1 por la madrugada con el asesinato del empresario Efrén Ramírez Maldonado, en un presunto robo en su residencia en el fraccionamiento La Calera, cometido por cuatro personas armadas.
Un crimen que impactó a un sector de la sociedad poblana relacionada con el sector privado, porque la víctima era el propietario de la joyería London con mucha tradición en el estado, y la victima muy apreciada entre la comunidad empresarial.
Los hechos ocurrieron en una semana cuando la presidenta Claudia Sheinbaum se reunión con los gobernadores para suscribir un acuerdo de estrategia con acciones para combatir a la delincuencia y encontrar a las personas desaparecidas.
Si bien en el primer caso los hechos delictivos se derivaron de una protesta social de un sector de los estudiantes normalistas más radicales, tanto por su beligerancia en sus demandas, como por la rudeza en sus acciones, que incluso les ha costado la vida a algunas normalistas.
Todo indica, con base en los videos que circularon en redes sociales, las personas que incendiaron el autobús utilizaron explosivos, lo que habla de profesionales en tareas de sabotaje.
Por tratarse de mujeres estudiantes normalistas, el gobierno estatal identificó a hombres presuntamente relacionados con la UPVA 28 de Octubre de normalistas de Ayotzinapa cubiertos del rostro los responsables del ataque a la unidad de Ruta.
Es inexplicable que las llamadas áreas de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública no hayan desactivado el ataque mediante medidas de persuasión e identificación de los agresores.
Se notó la falta de una estrategia y capacidad preventiva policiaca para inhibir no solo la protesta, sino el ataque artero con características de una comisión de delito al incendiar el autobús de Ruta, que solo es posible con esa capacidad que ha demostrado la mañana en estados del occidente, noroeste, noreste y del bajío.
Se le ha satanizado posterior a los ocurrido en San Salvador Atenco, Estado de México, pero a policías preventivos como Ardelio Vargas no le hubiera ocurrido, lo que obligaría a la SSP estatal revisar sus protocolos, porque se los llevaron al baile los saboteadores.
Si el dispositivo de la SSP no funcionó en el caso de los normalistas de Teteles, o quienes se infiltraron para aprovechar la protesta estudiantil, la Fiscalía General debe dar resultados inmediatos para detener al homicida y sus cómplices que privaron de la vida al empresario.
Hay mucho malestar entre el sector privado y buena parte de la sociedad poblana por lo ocurrido al propietario de la joyería London.
Cámaras empresariales y universidades privadas han emplazado a las autoridades para que ponga un alto a este tipo de delitos y frenar la actividad delictiva que le pega a todos niveles socioeconómicos del estado.
Una semana difícil para los tres órdenes de gobierno para empezar septiembre, lo que sin duda se convierte en retos y áreas de oportunidad para el gobierno, porque para la sociedad, la inseguridad pública es como los baches: aumentan y fastidian la vida.