Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
La quema de un autobús de Ruta, los homicidios dolosos en el Centro Histórico de la ciudad de Puebla y la desaparición de 13 jóvenes en Amozoc, pone en aprietos a los marinos en labores de policías.
El gobierno de la 4T militarizó las corporaciones de Seguridad Pública en el estado y en 23 municipios para abatir la inseguridad, pero no se ven resultados para el retorno de la paz.
En ciudades como Puebla presionaron para que el cabildo de ayuntamiento relevara a un civil -Fernando Rosales- al frente de la SSC para la llegada de un militar de la Semar -Coronel Félix Pallares Miranda-, pero no se ven los resultados esperados.
Los militares de la Secretaría de Marina y Armada de México (Semar) son de lo mejor entre fuerzas castrenses en México, pero no están formados en la cerrera policial preventiva contra la inseguridad pública.
Los elementos de las fuerzas armadas están hechos para otras tareas en conflictos bélicos, pero no en labores preventivas que contribuyan a disminuir el índice delictivo.
Han caídos en el cumplimiento de su deber en operativos como en Sinaloa para detener al narcojunior Ovidio Guzmán; los marinos han demostrado capacidad en tareas de alto riesgo para atrapar a capos de cárteles. El terreno es otro en tareas preventivas.
Pero en la prevención de delitos no han demostrado la misma eficiencia, y deben explicar los porqués teniendo la infraestructura en áreas de inteligencia y policía cibernética, no pudieron detectar la actividad sospechosa de la delincuencia en el reclutamiento de jóvenes.
La actividad en redes sociales del crimen organizado que utiliza como gancho la oferta de empleo es tan común y existe el antecedente con el ancho Izaguirre en el municipio de Teuchitlán, Jalisco; entonces, extraña la falta de planes preventivos.
Si la policía cibernética omite investigar ofertas engañosas de presuntas financieras ofreciendo altas tasa de interés en inversiones, lo que puede detectarse como actividad sospecha en la comisión de un ilícito, entonces están en problemas.
Las labores preventivas están dejando de hacerse cuando es su trabajo que se paga con el dinero de los contribuyentes.
Es más fácil dedicarse a las escuchas telefónicas, que dar seguimiento a las actividades de grupos delictivos.
Hay gobernantes buenos como malos, lo mismo que policías o militares, pero no por unos cuantos se puede generalizar.
Conviene entonces que los marines que ocupan mandos policiales en el estado y los municipios demuestren que no son malos.
A raíz de la revelación de la detención de mandos de la Marina involucrados en el huachicol fiscal con el aseguramiento del buque tanque en el puerto de Tampico, han manchado con petróleo crudo el uniforme blanco y la imagen de la Secretaría de Marina.
Los marinos contratados como jefes policiacos en el estado y municipio deben sacar la casta y demostrar porqué aceptaron recibir un pago - ¿extra? -por realizar tareas de policías.
Están obligados al estar al frente de las secretarías de seguridad pública a honrar a la Marina, porque los marinos detenidos por corrupción y contrabando de combustible por huachicol fiscal, les hacen un flaco favor, y pueden perder la confianza y credibilidad de la sociedad.