Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
El tema del abasto de agua potable a la ciudad de Puebla, la protección a la privatización del servicio y el agotamiento de los mantos acuíferos se convertirá en un conflicto social.
Se trata de la principal deuda social del movimiento de la cuarta transformación con los poblanos, principalmente con los habitantes de la ciudad capital y municipios conurbados.
La privatización del servicio de agua potable aprobada por la mayoría de los diputados marinistas del PRI, a iniciativa del entonces gobernador entrante, Rafael Moreno Valle, se usó en el 2018, 2021 y 2024 en una bandera electoral de los candidatos de Morena.
Con le bla, bla, bla en las campaña locales y federales contra los neoliberales del PRIAN por privatizar el agua, los candidatos de Morena se rasgaron las vestiduras prometiendo cancelar la concesión.
Incumplieron sus promesas de campaña los candidatos morenistas Luis Miguel Barbosa Huerta, Claudia Rivera Vivanco y Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
Del actual titular del Ejecutivo, una vez que asumió el cargo, informó de la insolvencia financiera del estado para liquidar la terminación del contrato con la empresa Concesiones Integrales SA de CV, propiedad de la familia Hank Rhon.
En una compleja estructura de la empresa tenedora de la concesión del servicio de agua potable y alcantarillado, el Grupo Hermes Infraestructura es propietaria del 56 por ciento de las acciones.
Aparecen también como accionistas corporativos Fideicomiso “Xifra Fibra E” con el 26 por ciento, y Agua de México SA de CV con el 18 por ciento.
Como de costumbre, de todos los males los gobiernos de Morena les echaron la culpa a las administraciones pasadas, pero gobiernan la entidad desde 2018 y el tiempo los alcanzó y ahora los gobiernos del pasado son ellos.
Pese a las críticas al neoliberalismo y a los gobiernos del pasado de utilizar el agua potable como una mercancía para lucrar y no como un derecho humano de la población, a siete años de gobernar la entidad, Morena y sus gobernantes dieron un giro de 180 grados.
Ese giro a favor del neoliberalismo que tanto criticaron y satanizaron para ganar votos y aparecer como héroes de la patria de la 4T, la siguen pagando los usuarios cautivos de Agua de Puebla.
A la fecha sigue sin transparentarse la negociación de la deuda de Museo Internacional de Barroco, con el cumplimiento de una contraprestación relacionada con el negocio del agua, también del Grupo Hermes.
El convenio de quitas de la deuda del MIB firmado entre el gobierno y el Grupo Hermes de la familia Hank Rhon, los términos del acuerdo con la empresa Concesiones Integrales SA de CV fueron reservados por cinco años como secreto de estado.
Sorprendió que meses después del acuerdo de la quita de deuda, la operación de la contratación de deuda por un crédito de 2 mil millones de pesos con la institución Banorte -donde son accionistas lo Hank Rhon- para el pago de la deuda de MIB al Grupo Hermes.
Sin certeza del objetivo de las operaciones financieras del gobierno y las empresas, los pueblos originarios y agrupaciones sociales defensoras de los recursos hídricos, han retomado la bandera de la defensa de los recursos hídricos.
Abandonados por Morena y sus gobernantes, los pueblos organizados de los municipios de Cholula, Nealtican y San Miguel Xoxtla retoman la exigencia de cancelar la concesión del agua a privados.
Se trata de pueblos simpatizantes de AMLO, entre éstos, militantes de Morena, un movimiento de resistencia de grupos sociales y de izquierda que buscan cambiar la correlación de fuerzas en Morena.
En la lucha por la defensa del agua los grupos sociales enfrentan al mismo sistema político con los mismos protagonistas del pasado que ahora en Morena voltearon banderas a favor de los privados y dieron la espalda a la población.