Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Difícil pase desapercibido el primer año de gobierno municipales y de los Poderes Legislativo y Ejecutivo del estado dominados por el partido oficial Morena.
El gobierno de las ciudades, empezando por la capital del estado, es el primer contacto con la población.
Invariablemente el talón de Aquiles de los presidentes municipales es la inseguridad pública, le siguen el acelerado deterioro del asfalto con miles de baches, las inundaciones por las deficiencias en el drenaje pluvial, las limitaciones en los servicios públicos y las vialidades.
Los municipios de la zona conurbada de la ciudad de Puebla enfrentan en general las mismas dificultades, agravadas por la falta de un plan metropolitano de desarrollo.
Puebla capital, debido a su densidad poblacional, movilidad y crecimiento, el acelerado deterioro del asfalto y el “curita” que significa el bacheo, lidera los negativos en el primer año de gobiernos morenistas.
Le siguen en los resultados con baja aprobación el polémico sistema de parquímetros en diferentes polígonos del primer cuadro de la ciudad, y los programados al Hospital “San Alejandro” y otras áreas delimitadas.
Lejos de verse por los automovilistas como una solución al ordenamiento vial, los parquímetros fueron son considerados como un medio recaudatorio que lesiona la economía de las familias.
Salvo las actividades recreativas y de beneficencia pública del gobierno de la ciudad capital para rescatar gatitos, tlacuaches y cacomixtles del panteón municipal, la obra pública es el principal ausente en el primer año de gobierno.
Las guarniciones, la falta de mantenimiento de parques y jardines y el abandono de los mercados municipales, son el otro signo de desmejora, en Puebla capital y los municipios conurbados.
Falta mucho de lo básico de las obligaciones de los gobiernos municipales con sus gobernados en las colonias, barrios, unidades habitacionales o fraccionamientos.
No sólo pasa en la ciudad de Puebla, el síndrome de los baches lo padecen vialidades como en Ciudad de México, donde se han hecho hasta socavones.
La reducción drástica en gastos de mantenimiento son más que evidentes en el deterioro de los servicios públicos en las ciudades gobernadas por el partido dominante.
Las ciudades con un país dominado por la economía informal explican los fenómenos sociales y económicos, como lo es el comercio en vía pública; el Centro Histórico es un caso ilustrativo.
Un resultado similar se puede observar en el estado, con un año de gobierno sin obra pública trascendente, concentrado en renegociar las deudas y finiquitar contratos APP o PPS para la construcción del CIS y del Museo Internacional del Barroco.
A un año donde los resultados en materia de seguridad pública no son los deseados, y la violencia crece ligada al florecimiento de más grupos delictivos relacionados con cárteles, como ocurre con el robo de Gas LP y combustible, que tiene a Puebla en el top cinco o diez.
Un problema que arrastra el gobierno estatal es el relacionado con los recursos hídricos y la concesión privada del servicio de agua y drenaje.
El gobierno estatal de la 4T puede presumir los resultados como el cumplimiento de sus obligaciones como administrador de los bienes de los poblanos, pero sigue sin lograr ejecutar obra pública en el primer año de gobierno.
En el centro de la polémica, con una demanda de inconstitucional ante la Suprema Corte de Justicia por la reforma al código penal para incluir los ciberdelitos, sancionados con prisión multas, la actual Legislatura del Congreso del Estado fue funcional.
Sin obra pública trascendente, con el asfalto destrozado por los baches y la inseguridad pública, la economía informal… el 2026 puede ser más prometedor para ejercer 130 mil mdp, con el cablebús, como la obra insignia a futuro.