Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Debería interesarle al gabinete económico del gobierno estatal el comportamiento negativo de la actividad económica en el sector industrial y manufacturero que registran una caída de 5.8 por ciento.
Los paros técnicos en la planta automotriz Volkswagen por tercer día consecutivo en las líneas de producción Jetta y Tiguan, reflejan esa complicada situación de la industria.
Los reportes del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (Itaee) del Inegi no son una buena noticia para una administración estatal que está por arribar al primero año.
Durante el segundo trimestre de 2025 la economía poblana registró un crecimiento de 2.0 por ciento respecto al trimestre anterior.
Comparado con el mismo periodo de 2024, el avance es muy moderado, por no decir negativo, con una variación anual de 0.4 por ciento, de una economía poblana que “ayer maravilla fue (8%) y ahora ni sombra es (2%)”.
El gabinete económico de esta y la anterior administración estatal no han definido una política industrial, y ni por asomo por lo menos reactivos se ha mostrado ante el contexto de las relaciones comerciales con la Unión Americana, ante amenaza arancelaria.
Pesa sobre la plantilla laboral sindicalizada de la armadora alemana un recorte de personal de casi un millar y medio de técnicos, lo que ha generado zozobra laboral.
El tema no es menor para la actividad económica local porque los sectores industriales y manufactureros presentaron una caída de 5.8 por ciento.
Salva un poco el indicador del pobre crecimiento económico las actividades terciarias relacionadas con los servicios y el comercio, con un aumento marginal del 2.2 por ciento, en un sector invadido por la informalidad.
Durante el primer trimestre de 2025, el valor de la economía informal en Puebla —sin pagar impuestos ni empleos formales— registró un incremento de 0.7 por ciento respecto al mismo periodo de 2024, para alcanzar un monto acumulado de 264 mil 037 millones de pesos.
El reporte del Inegi establece cómo la economía informal de la entidad alcanzó en 2025 su nivel más alto en los últimos 20 años, lo que puede observarse en la vía pública y el subempleo sin salarios mínimos ni prestaciones de ley de seguridad social.
A nadie le conviene una economía con pésimo crecimiento económico y depreciada industria automotriz y el sector manufacturero, porque se reducen las oportunidades a los universitarios en formación y a los buscadores de empleo.
Expertos en temas de mercado laboral estiman que con el uso de Inteligencia Artificial desplazarán a 20 millones de trabajadores en el mundo al año 2030, en un lustro.
Puebla logró en el 2011 el primer lugar nacional en crecimiento económico con el 8.7 por ciento al cierre del primer trimestre; en 2012 avanzó 7.4% a tasa anual y en 2013 con una baja al 6.2 por ciento.
En 2014 se ubicó con el 1.2 por ciento en el segundo trimestre; en con tasa anual 2.2 por ciento; en 2016, un crecimiento del 3.1% (superó la media nacional del 2.7%); se recuperó en 2017 con 6.2 por ciento (segunda economía) y en 2018 retrocedió al 2.4%.
Para el año 2019, con gobiernos de “izquierda”, Puebla registró la primera caída anual de -4.1%; en 2020 experimentó una caída del , de los estados con mayor decrecimiento.
En 2021, fue del 2.2% anual, inferior a la media nacional del 4.6%; en 2022, se recuera con el 4.6%; en 2023, fue de 3.2%; en 2024, se recuperó 4.8% al tercer trimestre y en el segundo trimestre de 2025 reportó una caída anual del 0.7 por ciento, con apenas el 2 por ciento.
Puebla es un espejo del bajo crecimiento económico nacional, después de alejarse del fantasma de la recesión económica.
En el segundo trimestre de 2025, la economía mexicana creció 1.2% a tasa anual y 0.7% respecto al trimestre anterior, y se prevé cierre el año que apenas 0.2% anual.