Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
La contracción anual de la economía de 0.3 por ciento en el tercer trimestre del año, no es una buena noticia, y se convierte en un indicador negativo para el régimen de la 4T.
De confirmarse el dato en el PIB final el 21 de noviembre, será la primera caída a tasa anual de la actividad económica desde el cuarto trimestre del año 2021, como lo advirtió Banxico.
El debilitamiento de la actividad económica del estado y del país ha generado diferentes reacciones entre economistas poblanos con diferentes consideraciones, para socializarlas.
Por ejemplo, consideran que la pandemia eliminó el crecimiento de cuatro años y la recuperación vino en 2024 para, efectivamente, caer en 2025.
Una de las consideraciones es que la caída de la economía poblana comenzó en el cuarto trimestre de 2024 y sigue hasta ahora.
La situación en este momento para la economía local es una recesión “suavecita” – o moderada- porque la caída a tasa anual todavía no es de 1 por ciento.
Para expertos en la materia, los motores de la economía están desatendidos por el gobierno de la 4T, como lo es el campo: los cultivos de exportación y las huertas prosperan, pero sus localidades tienen niveles de pobreza preocupante.
Admiten sin duda que la economía informal ha crecido, pero no todos se salvan de las garras de la Secretaría de Hacienda y de los gobiernos municipales.
La mayor preocupación es la caída del PIB de la industria debido a la política comercial de los Estados Unidos.
En contraste el comercio y los servicios permanecen activos, con límites en la capacidad adquisitiva de los hogares.
Si no fuera por la pensión del bienestar el panorama sería más crudo, advierte respecto al impacto al mayor consumo por los ingresos familiares de los programas sociales, así como los relacionados a las remesas familiares enviadas por los paisanos que trabajan en EU.
El mundo, excepto algunas economías, festejan tener crecimiento de 1 por ciento, pero a México no le alcanza eso en el entorno internacional.
Crecer a tasas que superen el crecimiento demográfico es un desafío que no han podido cumplir las economías desarrolladas, el espejismo de los Estados Unidos, es que el crecimiento se lo comen las empresas globales.
La alineación de la economía con la estadounidense le costará caro a México en términos del reacomodo internacional del comercio y la especialización económica.
Donald Trump lleva a los EU para atrás, y al país se lo lleva entre las patas, mientras otras economías ya cumplieron más de 10 años con energías limpias, reúso del agua y protección al ambiente.
En esta situación de decrecimiento económico, el país necesita crecer porque en muchas métricas lo que se tiene es insuficiente y para lograrlo hay que atacar otros problemas como la inseguridad pública, la corrupción e invertir en infraestructura, principalmente en caminos y carreteras.
La prioridad de la 4T no es la salud, ni la educación, ni el bienestar, es Petróleos Mexicanos (Pemex) que absorbe el gasto por el endeudamiento y la baja productividad, afectada por la fijación de precios internacionales, que no contribuyen en los ingresos.
Esta tarea va a tardar el resto del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo, empero se puede lograr, de acuerdo con las expectativas de las calificadoras internacionales.
Luego de esto, está por verse si el gobierno de la 4T está interesada impulsar el desarrollo regional, con el riesgo de que nuevos meteoros como huracanes o ciclones puedan causar un gran efecto a la actividad agropecuaria, lo que daría al lastre.
La contracción anual de la economía de 0.3 por ciento en el tercer trimestre del año que ha generado una recesión económica moderada que se traducirá la primera caída a tasa anual de la actividad, lo que pone al descubierto el desastre de la política económica de la 4T.