Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
De acuerdo a Francois Perroux clásico de la economía, hay tres elementos pilares para el desarrollo; 1. El territorio, 2. Los actores sociales y 3. Las reglas del juego. Así el T-MEC (Tratado México, Estados Unidos y Canadá) se firma en noviembre de 2018, acuerdo comercial que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, firmado en 1992. El propósito de estas negociaciones es facilitar el intercambio de bienes y servicios al reducir o eliminar barreras comerciales.
Hoy esas promesas firmadas se desvanecen ante la guerra arancelaria que mantiene y acentúa cada vez más Donal Trump. Vivimos múltiples crisis planetarias y para nadie es una sorpresa que ya se empieza a gestar un nuevo orden y reconfiguración de fuerzas en el mundo entero. Los bloques territoriales globales se reacomodan y acuerdan en función de ganar-ganar, donde los actores socio-económicos negocian tratados favorables a sus territorios y las reglas del juego cambian continuamente ante una ola de amenazas comerciales y movimientos arancelarios.
Estados unidos por su parte juega con alternativas viables para su crecimiento y desarrollo económico, no obstante, para otros polos globales antagónicos sus políticas comerciales representan ineludiblemente el debilitamiento y caída de su economía a corto y mediano plazo.
Con la mira y caída del T-MEC; al plantearse sólo acuerdos bilaterales entre los socios comerciales de norte América, el amasiato entre México y USA se debilita, mientras las medidas arancelarias anunciadas por China para 53 países africanos más vulnerables de condonar los aranceles a todos sus productos, se avizora el fortalecimiento de los BRICS ante la economía global.
Recordando la obra de “Vecinos Distantes” de Alan Riding, brasileño de nacimiento y británico de formación, nos ubica en la concepción de la relación entre México y el vecino del norte, una relación y comparación de contrastes con fundamento en las diferencias sociales de ambos países, donde las brechas culturales, lingüísticas, religiosas, filosóficas, históricas y económicas perfilan la confrontación perpetua del poder y el sometimiento; en una lucha constante por la negociación y acuerdos que beneficien a ambos.
De concretarse no sólo simbólicamente, si no material y legalmente la caída del T-MEC, los tres países pierden, pero el qué más pierde es Estados Unidos, beneficiando a los BRICS, otorgándoles en la guerra comercial una ventaja que difícilmente podrá recuperarse ante el crecimiento del Gigante Asiático y sus políticas arancelarias en contra parte a las de EUA.
La lucha continua y para que la cuña apriete desde EU, Bernie Sanders, símbolo del movimiento progresista en Estados Unidos, resiste las políticas Trumpistas, buscando construir alternativas viables por un desarrollo sostenible y justo.
Así parafraseando a José Alfredo Jiménez con su canción, le decimos a nuestro vecino distante del Norte “… Olvídate de todo menos de mi, y vete a donde quieras pero llévame en ti que al fin de tu camino comprenderás tus males… olvídate de todo menos de mi” … por ello que olvide a todos menos a México; por qué en nuestro país radica el fundamento y riqueza de EUA.