Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
Primero el refranero popular.
“Si tiene pico de pato, patas de pato y si grazna como un pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato”.
Y es que, si no era un montaje, sin duda que en Palacio hicieron todo para que la “agresión” a la presidenta lo pareciera.
Y ahora vamos al paso a paso.
1.- Lo primero que llama la atención es una presidenta que sin previo aviso y de manera repentina sale a la calle sin escoltas, para saludar a los ciudadanos, justo dos días después de uno de los crímenes más escandalosos.
2.- Una presidenta que a pocos metros de Palacio es agredida por un hombre aparentemente intoxicado y de inconfundible corte militar.
3.- Un hombre que se aproxima a la presidenta hasta rebasar los límites de la distancia de seguridad sin que nadie lo impida.
4.- Que la toca sin que nadie del celoso equipo de seguridad presidencial lo detenga y lo someta antes de la agresión.
5.- Peor aún, un agresor a quien la presidenta responde con una sonrisa, a pesar de la visible violación a la intimidad.
6.- El video tampoco muestra a elementos militares de seguridad cuando someten al agresor de la señora presidenta y menos deja ver a los militares del resguardo personal de la señora Sheinbaum.
7.- Es decir, podemos suponer que, de manera deliberada, la dejaron sola frente a una exposición montada de quien simula hacerle daño. ¿De ese tamaño es la desesperación de Palacio? Increíble
8.- Luego, a pesar de “la nube” de cámaras y celulares que parecen estar grabaron el momento, sólo se difunde una imagen. Sí, solo una.
9.- Al final y como “para taparle el ojo al macho” --y mucho tiempo después--, policías de la CDMX presentan al agresor ante el Ministerio Público. ¿Y los militares?
10.- Curiosamente el agresor muestra rasgos físicos parecidos a otros “actores” de filiación militar que se prestaron para montajes en otros momentos de crisis en los gobiernos federales de Morena, en especial en el gobierno de AMLO.
Por lo anterior, de nuevo volvemos al refranero popular.
“En política no hay casualidades, lo que existe son causalidades”.
En efecto, son muchas las señales y los indicios de que la presunta agresión a “la señora presidenta” fue un montaje que pretendió cambiar de un solo golpe la narrativa que desató el crimen de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, a manos de las bandas criminales.
Crimen que “de golpe y porrazo” puso a México, a sus gobiernos y a su presidenta, no sólo en el ojo del mundo, sino que confirmó que nuestro país está bajo un gobierno claramente dictatorial y controlado por el crimen organizado, al mejor estilo de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
En realidad lo que vimos en el curioso video que el pasado martes se convirtió en tendencia –la agresión a la “señora presidenta” --, confirma que “los genios” de Palacio están desesperados y que, por eso, reaccionaron a partir de la Tercera Ley de Newton, que no solo es una Ley Física, sino una Ley Política.
Sí, la Tercera Ley de Newton dice, a la letra: “A toda acción corresponde una reacción igual, pero en sentido contrario”.
Máxima de la física que, en política y sobre todo en las dictaduras, se traduce de la siguiente manera: “El tamaño de la distracción o del montaje, es del mismo tamaño de la crisis en el poder”.
Es decir, aquello que vimos el pasado martes en un video en donde la presidenta de México es acosada por un individuo que rebasó los límites de la seguridad presidencial, más bien parece un montaje que quiso anular la crisis provocada por el crimen de Estado contra Carlos Manzo, hasta entonces alcalde de Uruapan, Michoacán.
Un montaje que sólo los ingenuos se tragan y que no logró engañar a nadie, sino que elevó el nivel de indignación ciudadana.
Y es que la crisis de inseguridad y violencia que llevó al límite a la sociedad mexicana y que exhibió como nunca las debilidades del Estado fallido que se vive en México, va más allá de Michoacán y, en realidad, se extiende a todo el territorio nacional.
Y por eso las preguntas.
¿Cuántos montajes más preparan en Palacio?
¿Hasta cuándo van a entender que ya no engañan a nadie?
Al tiempo.