Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
La Asociación Internacional de Edulcorantes (ISA) se pronunció en contra de la decisión del gobierno mexicano de incluir a las bebidas endulzadas con edulcorantes bajos o sin calorías en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a partir de 2026.
Según el organismo, la medida no solo desincentiva la innovación, sino que tampoco contribuye de manera real a los objetivos de salud pública que presume perseguir.
Y es que a decir de este organismo, los edulcorantes bajos o sin calorías no son un experimento improvisado de la industria. Por el contrario, han sido objeto de rigurosas evaluaciones por parte de autoridades internacionales como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través del JECFA.
Todas coinciden en que, consumidos dentro de los límites establecidos, son seguros y pueden desempeñar un papel importante en la reducción de azúcar y calorías.
La evidencia científica también ha mostrado beneficios adicionales como apoyo en el control de peso, utilidad para personas con diabetes en la gestión de la glucosa y protección de la salud dental al no contribuir a la caries. En este sentido, el gravamen proyectado parece ir en contra de los consensos internacionales que avalan a los edulcorantes como aliados en la lucha contra enfermedades no transmisibles.
No obstante, en México la narrativa oficial, principalmente impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y del Secretario de Hacienda, Edgar Amador, insiste en equiparar cualquier endulzante con un riesgo para la salud.
Esta visión simplista ignora la diferencia entre alternativas que reducen el impacto metabólico y los azúcares convencionales que, en exceso, son reconocidos como uno de los detonantes de la epidemia de obesidad y diabetes que enfrenta el país. Al final, el resultado puede ser un retroceso: desalentar opciones menos dañinas y dejar al consumidor con menos alternativas viables.
La postura de la ISA introduce un tema de fondo que no puede obviarse: la credibilidad de las políticas públicas. Cuando las decisiones parecen más motivadas por fines recaudatorios que por la evidencia científica, se erosiona la confianza de la población y se manda un mensaje contradictorio.
Si lo que se busca es atacar de raíz las enfermedades no transmisibles, ¿no sería más efectivo impulsar educación nutricional, etiquetados claros y acceso a opciones más saludables en lugar de castigar con impuestos indiscriminados?
En un contexto donde la salud pública es una de las grandes deudas del Estado mexicano, medidas como este impuesto requieren mayor sustento científico y menos justificación retórica.
De lo contrario, se corre el riesgo de repetir la historia de políticas bienintencionadas pero poco eficaces, que terminan golpeando al consumidor y desviando la atención del verdadero reto: cambiar los hábitos alimenticios de la población.
*** Relevo en FEMSA
La sucesión de la dirección general de FEMSA, hasta ahora a cargo de José Antonio Fernández Carbajal, quien cede la estafeta a José Antonio Fernández Garza-Lagüera, fue bien recibida en el sector refresquero, y es que no se trata de un relevo improvisado, sino del resultado de un proceso de planeación estratégica cuidadosamente diseñado por el Consejo de Administración. Garza-Lagüera llega con una sólida trayectoria dentro de la compañía.
Desde sus inicios en Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma hasta la dirección de FEMSA Proximidad & Salud, liderando operaciones que hoy alcanzan más de 180 mil colaboradores, 28 mil tiendas en 11 países y miles de farmacias y estaciones de servicio.
La transición refleja no solo continuidad en el liderazgo, sino también la apuesta por un enfoque renovado en innovación, sostenibilidad y desarrollo social. En tiempos de incertidumbre global, FEMSA reafirma con este movimiento su compromiso de largo plazo con México, con sus socios y con las comunidades donde opera.
*** Sostenibilidad e innovación
TOME NOTA *** La industria del plástico enfrenta el reto y la oportunidad de evolucionar hacia procesos más sostenibles eficientes e innovadores, aquí cobra relevancia el rotomoldeo para la transformación del plástico en sectores como el agrícola, automotriz y mobiliario urbano.
Por cierto, la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), que preside Benjamín del Arco, se suma a la adopción de mejores prácticas y a seguir impulsando el desarrollo de materiales, tecnologías y diseños que respondan a las necesidades actuales, mensaje que fue parte de la tercera edición del Foro de Rotomoldeo, siendo que esta área genera aproximadamente 25 mil empleos directos y más de 50 mil indirectos.
Por lo que, el organismo no quita el dedo del renglón para implementar procesos sostenibles e innovar en materias primas, factores clave para fortalecer la competitividad del sector del rotomoldeo en mercados globales.