Nada personal: MC alinea con la 4T; del PRIMor al Fosfoforena
El escándalo de la detención y posterior extradición a México del líder de la Barredora, Hernán Bermúdez Requena, traspasa la columna vertebral de la 4T. Desde el primer día, el exsecretario de Seguridad de Tabasco, hoy detenido en el penal de máxima seguridad de El Altiplano, se dedicó al armado de su poderosa organización criminal; para lograrlo, utilizó los archivos de los delincuentes del estado sureño. Se le acusa de asociación delictuosa, extorsión, secuestro; la parte delicada del asunto es que fue con la complacencia u omisión, como se le quiera ver, del entonces gobernador Adán Augusto López Hernández (del 1 de enero de 2019 al 26 de agosto del 2021). Bermúdez Requena continúo su doble vida, con un pie dentro de la ley y otro fuera, durante el resto del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
En los pasillos del Senado de la República, los morenistas consideran que el senador Adán Augusto no logrará conservar la coordinación de la bancada guinda hasta el final del sexenio. El problema no es la posible caída del ex secretario de Gobernación y ex presidenciable, sino que, irremediablemente, afectará la imagen y el legado de su amigo y protector, el expresidente de la Republica López Obrador.
Sin duda alguna, nos perfilamos hacia un punto de quiebre entre el anterior gobierno y el actual.
Al tiempo.
Puebla no escapa a los tiempos de cambios; el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier aspira legítimamente a ser presidente de la República. Sin embargo, su Grito de Independencia casi se ve opacado por un incidente donde la figura central resultó ser el nuevo delegado de Gobernación de Tehuacán, el licenciado Juan Huberto Sánchez Otañez, quien fue enviado por el secretario de Gobierno de Puebla, Samuel Aguilar Palma, a la comunidad de San Marcos de Tlacoyalco, del municipio de Tlacotepec de Benito de Juárez, donde los pobladores están molestos por la falta de obra pública del presidente municipal Martín de Jesús Camargo de la Peña, quien canceló el Grito de Independencia.
El funcionario estatal habló por celular con el edil panista, y éste se comprometió a atender el asunto personalmente, y así se los hizo saber a los lugareños; grave error, el presidente municipal nunca llegó. Los pobladores fueron alterándose a pesar de la promesa de Sánchez Otañez de que se auditaría al Ayuntamiento; pero él estuvo retenido y se comunicó a Puebla donde obtuvo una dosis de realidad, él tenía que resolverlo solo. Las fiestas patrias tienen prioridad.
El clímax llegó cuando los pobladores mandaron traer cuerdas y gasolina para lincharlo, su habilidad y la protección de las señoras del lugar evitaron una verdadera tragedia. Al otro día se hizo presente el gobierno estatal junto con la Auditoria Superior del Estado.
Este incidente revela una triste realidad, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier heredó la desconfianza de la gente al aparato del gobierno, y es que los pobladores creen que no existe otro camino que hacerse justicia con su propia mano. Muchos sectores de la sociedad no han sido tomados en cuenta por décadas y guardan resentimientos con justa razón. Hay mucho trabajo por hacer.
Finalmente, en Tehuacán se ha ido agravando el problema del agua en los últimos meses; cada vez es más frecuente que el vital líquido falte. A esto se añade que el Organismo Operador del Servicio de Limpieza no se de abasto con la basura. El presidente municipal Alejandro Barroso Chávez no ha podido o no ha querido invertir en una planta tratadora para la basura y prefirió sacar ésta del municipio y, en algunos casos, ha creado tiraderos clandestinos. Por lo que se refiere al asunto de la seguridad Tehuacán se lo disputan dos bandas criminales.
Entre la población crece el malestar y preocupación, mientras que los partidos opositores al edil morenista se preparan rumbo al 2027.
Paciencia todavía falta mucho.